Seleccionar página

La industria del videojuego atraviesa uno de sus momentos más contradictorios. Nunca ha tenido tantos recursos, nunca ha generado tanto dinero… y, sin embargo, nunca ha tenido tanto miedo a innovar. En este episodio de La Taberna de OldGamer analizamos por qué los grandes juegos AAA repiten fórmulas, apuestan por experiencias artificialmente largas y priorizan métricas de retención por encima del disfrute real del jugador. Hablamos de mundos abiertos genéricos, de contenido de relleno, de la presión financiera que impide asumir riesgos creativos y de una paradoja cada vez más evidente: el jugador veterano, el que más poder adquisitivo tiene, es también al que menos se le respeta el tiempo. ¿Más horas significan mejores juegos? ¿La industria ha cambiado la experiencia por el engagement? ¿Está la innovación refugiándose en los estudios AA e indies mientras los grandes temen fracasar? Un debate adulto, sin discursos simplistas, para entender hacia dónde se dirige el videojuego moderno y qué puede ocurrir si la industria sigue ignorando a una parte clave de su público.