Shawn Layden lanza una dura reflexión sobre Xbox: “Hay una incomprensión básica de cómo funciona la industria”
El expresidente de PlayStation no ha criticado a Xbox por su falta de recursos ni por la calidad de sus videojuegos. Su mensaje va mucho más allá y pone el foco en un problema que, en su opinión, la compañía arrastra desde hace años: la falta de una dirección clara.
Hay declaraciones que desaparecen al cabo de unas horas y otras que consiguen abrir un debate mucho más profundo dentro de la industria. Las recientes palabras de Shawn Layden pertenecen claramente a este segundo grupo.
El que fuera máximo responsable de PlayStation durante una de las etapas más exitosas de la marca ha dejado una reflexión que está dando mucho que hablar. Según Layden, algunos de los movimientos recientes de Xbox muestran una «incomprensión básica de cómo funciona la industria del entretenimiento interactivo».
Lejos de ser un ataque gratuito, sus palabras parecen una advertencia nacida de décadas de experiencia dentro del sector y, quizá por eso, han resonado con tanta fuerza entre jugadores, desarrolladores y analistas.
Xbox no puede ser dos cosas al mismo tiempo
La principal reflexión de Shawn Layden gira alrededor de una contradicción que Xbox lleva años intentando resolver.
Por un lado, Microsoft quiere convertirse en el mayor publisher del mundo, algo que está consiguiendo gracias a adquisiciones como Bethesda y Activision Blizzard. Por otro, quiere seguir compitiendo como una plataforma tradicional capaz de atraer jugadores a su propio ecosistema.
Según Layden, ambas estrategias son muy difíciles de compatibilizar.
Como publisher, el objetivo es sencillo: vender videojuegos en todas las plataformas posibles.
Como plataforma, la misión es completamente distinta: atraer jugadores a tu ecosistema y ofrecer motivos para que permanezcan dentro de él.
Y ahí es donde, según su análisis, empiezan a aparecer los problemas.
El valor de una plataforma sigue siendo la exclusividad
Otra de las ideas que Layden lleva años defendiendo es el famoso FOMO, el miedo a quedarse fuera de algo importante.
Es un concepto sencillo, pero extremadamente poderoso dentro de la industria.
Nintendo lo ha construido alrededor de Mario y Zelda. PlayStation lo ha hecho con God of War, Spider-Man o Ghost of Yōtei.
Son franquicias que generan una sensación muy concreta en los jugadores: si no estás dentro de esa plataforma, te estás perdiendo una experiencia única.
Layden considera que, cuando una compañía apuesta por una estrategia completamente multiplataforma, ese efecto empieza a desaparecer. Y con ello también desaparece parte del incentivo que empuja a los usuarios a entrar en un ecosistema determinado.
Una crítica a la estrategia, no a los videojuegos
Hay un detalle importante que conviene destacar.
Shawn Layden no está diciendo que Xbox haga malos videojuegos.
Tampoco está cuestionando el talento de sus estudios ni la capacidad financiera de Microsoft.
Su crítica va dirigida exclusivamente a la estrategia.
Porque, en su opinión, la industria del videojuego no funciona únicamente a base de inversiones multimillonarias. Funciona gracias a la construcción de una identidad sólida, una dirección clara y un mensaje coherente que los jugadores sean capaces de entender.
Y quizá esa sea la parte más interesante de toda esta reflexión.
La pregunta ya no es cuántos estudios tiene Xbox o cuánto dinero ha invertido Microsoft en gaming durante los últimos años.
La verdadera pregunta es mucho más sencilla.
¿Qué es Xbox hoy y qué quiere ser en el futuro?
Porque, según Shawn Layden, ahí es precisamente donde reside el mayor desafío al que se enfrenta actualmente la compañía.


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