PS5 Pro a 900€: la nueva normalidad del gaming apunta a un hobby cada vez más exclusivo
La reciente subida de precios anunciada por Sony, que sitúa a PlayStation 5 Pro en los 899,99 euros, no es simplemente una decisión comercial más dentro del ciclo habitual de una consola. Es, en realidad, un síntoma de un cambio mucho más profundo en la industria del videojuego. Uno que lleva años gestándose y que ahora empieza a hacerse evidente para el gran público.
Un cambio estructural en el modelo de las consolas
Durante décadas, el modelo de consola se basó en una premisa clara: ofrecer una puerta de entrada accesible al gaming. Frente al PC, las consolas representaban una alternativa cerrada, optimizada y relativamente asequible. Pero esa lógica parece estar cambiando. Y no de forma puntual, sino estructural.
Diversos analistas llevan tiempo advirtiendo de esta tendencia. Mat Piscatella, una de las voces más reconocidas del sector, ha insistido en múltiples ocasiones en que el coste total del gaming está aumentando de forma sostenida, alejándose progresivamente del consumidor medio. A esta visión se suman expertos como Serkan Toto, quien ha señalado que el aumento de precios en hardware no es una anomalía temporal, sino una “nueva normalidad” dentro de la industria.
El factor oculto: la escasez de componentes y la memoria
El fenómeno no es casual. Tal y como explica Piers Harding-Rolls, la presión sobre componentes clave como la memoria DRAM y NAND —agravada por la creciente demanda de infraestructuras de inteligencia artificial— ha incrementado significativamente los costes de producción. La escasez y el encarecimiento de estos componentes han sido determinantes en esta nueva política de precios.
A esto se suman factores macroeconómicos, como aranceles y tensiones en la cadena de suministro, que según Joost van Dreunen están empujando a los fabricantes a replantear el posicionamiento de sus productos.
PlayStation sin competencia directa
En este contexto, la estrategia de Sony cobra sentido. La compañía japonesa no solo lidera el mercado actual, sino que lo hace sin una competencia directa que le obligue a ajustar precios a la baja. Mientras Microsoft ha orientado su estrategia hacia servicios como Game Pass y un enfoque más transversal, y Nintendo continúa operando en su propio ecosistema diferenciado, PlayStation se encuentra en una posición única para definir el techo de precios del hardware tradicional.
El verdadero coste del gaming en 2026
El coste de entrada al gaming ya no se limita al precio de una consola. A los casi 900 euros de hardware se suman juegos que rondan los 80 euros, servicios de suscripción obligatorios para el juego online y un ecosistema cada vez más fragmentado. La suma de todos estos elementos dibuja un escenario en el que jugar ya no es una decisión impulsiva, sino una inversión considerable.
Un hobby que empieza a cambiar de naturaleza
No se trata únicamente de si una consola es cara o no. Se trata de hacia dónde se dirige el medio. Porque cuando los precios se consolidan en estas cifras y los analistas comienzan a hablar abiertamente de lanzamientos futuros cercanos a los 1.000 dólares, el mensaje es difícil de ignorar.
El gaming está cambiando.
Lo que durante años fue un espacio accesible, transversal y compartido por millones de jugadores, empieza a adoptar características propias de mercados más exclusivos.
La reflexión de La Taberna de OldGamer
Aquí es donde la reflexión deja de ser únicamente analítica y pasa a ser también personal. Después de más de cuatro décadas jugando a videojuegos, habiendo vivido varias generaciones de consolas, cambios de modelo y transformaciones en la industria, pocas veces la sensación había sido tan clara como ahora.
El gaming siempre fue un refugio accesible, un espacio donde cualquiera podía entrar y disfrutar independientemente de su situación.
Por eso, más allá de entender las razones económicas, tecnológicas y estratégicas que hay detrás de estas decisiones, también queda una preocupación legítima. Que esta tendencia no solo continúe, sino que se acentúe en el futuro.
Porque si algo ha hecho grande a este medio es precisamente su capacidad de llegar a todo el mundo.
Y perder eso… sería perder una parte esencial de lo que hace especial al gaming.









0 comentarios